La actitud lo determina todo.

Posted by: Oscar Ruben Martínez Sánchez on agosto 3, 2010.

Habia dos granjeros: Uno era pesimista y el otro optimista. Cuando habia sol, este ultimo decia: “Que lindo brilla el sol”, pero el otro respondia: ”Si pero se van a quemar las plantas”. Cuando llovia el optimista decia: “!Que bueno que llovio!” y el pesimista: “si pero a lo mejor provoca una inundación”.

Un día el optimista dijo al pesimista: “?Has visto a mi nuevo perro pajarero? Es de lo mejor que hay”. El otro respondio: “?Te refieres a ese perrillo que vi detras de tu casa? Se ve bastante insignificante”. El optimista dijo: “Bueno, que te parece si me acompañas a cazar mañana?” El otro acepto.

Asi lo hicieron, y al dia siguiente lograron tirar a varios patos que cayeron en el lago. El optimista ordenó al perro que fuera a traerlos, y éste obedecio de inmediato. Pero en lugar de nadar, el perro anduvo sobre el agua, recogio los patos y regreso a su ámo.

Muy contento, el optimista se volvió a su amigo pesimista pensando que lo habia impresionado; pero éste, sin titubear, dijo: “Mmm… no save nadar ?verdad? ”

El Apóstol Pablo, escribiendo a la iglesia de Filipo, colocó ante esos cristianos un indicador de actitud. “Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús”(Flp 2:5).

Cristo nos da su ejemplo perfecto. Pero el tener a Cristo como una medida elevada no es para frustrarnos sino para que veamos en el reflejo las áreas que necesitan cambiar de nuestra vida.

Tan solo en Filipenses 2:3–8, encontramos tres actitudes correctas que Jesús tenia.

  • Era desinteresado.Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo; no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros.” (Flp 2:3-4).
  • Era seguro. “el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres;” (Flp 2:6-7).
  • Era obediente. “y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.” (Flp 2:8).

Pablo dice que estas cualidades eran claras en la vida de Cristo, debido a su actitud (v. 5). También dice que nosotros podemos tener esa actitud en nuestra vida. Por eso es que tenemos el ejemplo de su actitud y el estímulo para obtenerla.

En Romanos 12:1 y 2, Pablo dice:

Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional. No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta”.

El resultado de una mente o una actitud renovada es comprobar y cumplir la voluntad de Dios. Una vez más vemos que la actitud dicta el comportamiento.

Hay 5 principios base que pueden ayudar a identificar nuestra actitud para cambiarla.

1.- La actitud que tenemos, nosotros la elegimos.

No lo digo porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación. Flp 4:11

Pablo se encontraba preso y aun en su dificil situación el se mantuvo gozoso por que lo que le pasaba le pasaba por el amor y la obediancia a Cristo.

Mi tio una ocaciónme conto que cuando a el le dijeron que tenian que operarlo, que le quitarian una vena de la pierna para ponersela en el corazón, no tuvo temor alguno, pero que lo mas curioso es que la congregación nunca oro por su salud, mas bien todos le pedian a Dios que las eridas que se producirian por causa de la operación no le dolieran demasiado ni durante su convalecencia ni despues. Hasta el dia que el murió, jamas se quejo de las eridas de la operación ni de la operación misma.

2.- Lo que hay a nuestro alrededor influye en nuestra actitud pero no lo determina.

Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad. Flp 4:8

El llamado principio 90/10 dice:

El 10% de la vida está relacionado con lo que te pasa, el 90% de la vida está relacionado por la forma en como reaccionas.

Nosotros realmente no tenemos control sobre el 10% de lo que nos sucede.

No podemos evitar que el carro se descomponga, que el avión llegue tarde, lo cual tirará por la borda todo nuestro plan. Un automovilista puede obstaculizarnos en el tráfico.

No tenemos control de este 10%. El otro 90% es diferente. Tú determinas el otro 90%. Tú no puedes controlar el semáforo en rojo, pero puedes controlar tu reacción.

Estás desayunando con tu familia. Tu hija tira una taza de café y chispea tu camisa de trabajo. Tú no tienes control sobre lo que acaba de pasar. Lo siguiente que suceda será determinado por tu reacción.

Tú maldices. Regañas severamente a tu hija por que te tiró la taza encima. Ella rompe a llorar. Después de regañarla, te volteas a tu esposa y la criticas por colocar la taza demasiado cerca de la orilla de la mesa. Y sigue una batalla verbal. Tú vociferando subes arriba a cambiarte la camisa. Cuando bajas de regreso, encuentras a tu hija demasiado ocupada llorando terminándose el desayuno y estar lista para la escuela. Ella pierde el autobús.

Tu esposa debe irse inmediatamente para el trabajo. Tu te apresuras al carro y llevas a tu hija a la escuela. Debido a que tú ya estas atrasado, manejas 40 millas por hora en una velocidad máxima de 30 millas por hora.

Después de 15 minutos de retraso y obtener una multa de tráfico por $60.00, llegas a la escuela. Tu hija corre a la escuela sin decirte adiós. Después de llegar a la oficina 20 minutos tarde, te das cuenta que se te olvidó el maletín. Tu día empezó terrible. Y parece que se pondrá cada vez peor. Ansías llegar a tu casa. Cuando llegas a tu casa, encuentras un pequeño distanciamiento en tu relación con tu esposa y tu hija.

¿Por qué? – Debido a cómo reaccionaste en la mañana

¿Por qué tuviste un mal día?

A) ¿El café lo causó?

B) ¿Tu hija lo causó?

C) ¿El policía lo causó?

D) ¿Tú lo causaste?

La respuesta es la “D”.

Tú no tenías control sobre lo que pasó con el café. La forma en cómo reaccionaste esos 5 segundos fue lo que causó tu mal día.

Te presento lo que debió haber sucedido.

El café te chispea. Tú hija está a punto de llorar. Tú gentilmente le dices: “está bien, cariño, sólo necesitas tener más cuidado la próxima vez. Después de agarrar una camisa nueva y tu maletín, regresas abajo y miras a través de la ventana y ves a tu hija tomando el autobús. Ella voltea y te dice adiós con la mano.

3.- Nuestra actitud siempre afecta a los demas

No mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros. Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. Flp 2:4-8

Una familia se había comprado un auto nuevo, 0 km. hermoso, se mire por donde se mire, el tapizado, el color… todo. El padre amaba ese auto, su esfuerzo estaba allí.

Salieron el, su esposa y el pequeño de ambos de solo 3 años; llegando a una estación de servicio bajan los padres y dejan al niño en el auto, cerrando las puertas… el niño, encontró un marcador y comenzó a escribir en todo aquel tapizado, con un gran entusiasmo y amor, ya que los niños hacen sus cosas en esta condición.

Después de un rato llegan los padres y al ver el cuadro, el padre comenzó a encenderse en furia y al ver su “hermoso tapizado” todo rallado, comenzó a golpear al niño en sus manos y a golpearlo con mucha fuerza… hasta que tuvieron que sacarle al niño de entre sus golpes, el niño estaba en muy mal estado tuvieron que llevarlo hospitalizado.

Suena el teléfono en casa de la familia y atiende el padre… los llamaban del hospital, era necesario que se presentaran, se habían complicado las cosas…El padre se presenta y le notifican que debieron amputarle las manos al niño, ya que no había otra opción posible.

Entrando el padre a la habitación envuelto en lagrimas… el niño le dice sonriente… ¡¡Hola papi… ya aprendí la lección… no lo voy a hacer mas papi…pero por favor devuélveme mis manitas!!

4.- Nuestras actitudes son la causa y efecto de un buen o mal comportamiento.

Entonces Jehová dijo a Caín: ¿Por qué te has ensañado, y por qué ha decaído tu semblante? Si bien hicieres, ¿no serás enaltecido? y si no hicieres bien, el pecado está a la puerta; con todo esto, a ti será su deseo, y tú te enseñorearás de él. Gén 4:6-7

Cain tuvo envidia y odio de su hermano pues la ofrenda que este llevo fue grata a Dios y la que llevo él no lo fue. Su enojo fue tal que descargo toda su ira en su hermano al punto de matarlo. Cain tomo la decision de tener una mala actitud, perjudicar a su hermano y con esto afectar a sus padres. Dios le dio la advertencia de que su enojo lo podia poner en una situacion dificil, al punto de pecar.

5.- Nuestro futuro proximo y lejano lo detemrina nuestra actitud..

Si decimos que tenemos comunión con él, y andamos en tinieblas, mentimos, y no practicamos la verdad; pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado. 1Jn 1:6-7

Dios tiene el interes de que el hombre llegue atener el caracter de Cristo: ”Rom 8:29 Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos.”

El versiculo anterior dice: “Rom 8:28 Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.”

Sí, Dios hace que todas las cosas sean para bien. ?Pero cual es nuestro bien? Y cuales son “a los que conforme a su propósito son llamados”. La idea de Dios en cuanto a lo que es nuestro bien, es hacer que todas las circunstancias nos moldeen a la imagen de su Hijo. ?Cuanta diferencia hay entre nuestro carácter y el de Jesucristo?. Eso nos da la medida de cuantos cambios deben haber en nosotros.

El propósito soberano de Dios es hacernos a la imagen de su Hijo. Sin embargo con nuestra actitud podemos decidir si cooperamos con Él en el proceso. Podemos permitir que las circunstancias de la vida nos fortalezcan o que nos destruyan. Esto lo determina nuestra actitud. Una buena definicion de esto seria: “La actitud es nuestra respuesta emocional y mental a las circunstancias de la vida.”

Tal vez nosotros no podemos cambiar las circunstancias de nuesta vida. Pero si podemos cambiar nuestra actitud ante esas circunstancias.

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