¡Ser Padre!

Posted by: Oscar Ruben Martínez Sánchez on junio 23, 2009.

Deuteronimo 6:1-9

En los versos 6 y 7, Moisés está hablando al pueblo de Israel exhortándolos a recordar los mandamientos de Dios. “Grábate en el corazón estas palabras que hoy te mando. Incúlcaselas continuamente a tus hijos.  Háblales de ellas cuando estés en tu casa y cuando vayas por el camino,  cuando te acuestes y cuando te levantes”.

En el verso 5 cita el primer y más importante de los mandamientos: “Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con todas tus fuerzas”. (Ref.: Mar 12:28)

En el verso 2 les dice paraqué es la exhortación: “para que durante toda tu vida tú y tus hijos y tus nietos honren al Señor tu Dios cumpliendo todos los preceptos y mandamientos que te doy,  y para que disfrutes de larga vida“.

El propósito principal de este pasaje es acentuar la responsabilidad que tienen los padres en el hogar, de educar a los hijos en “disciplina e instrucción del Señor”. (Prov 22:6-11)

“Instruye al niño en su camino, y aun cuando fuere viejo no se apartará de él”. Habla de una educación temprana en el camino de Dios, en la sana enseñanza de principios y fundamentos para ser un hombre o mujer de provecho. Es mostrar al niño la forma de vida que tendrá cuando grande.  Esto es de suma importancia para el resto de su vida.

Cuando se siembra la semilla del bambú japonés, uno debe ocuparse de regarla constantemente. Durante los primeros meses no sucede nada apreciable.

En realidad no parece pasar nada durante los primeros 7 años, un cultivador inexperto estaría convencido de haber comprado semillas infértiles.

Sin embargo, después del 7º año, en un periodo de solo 6 semanas…
¡la planta de bambú crece ¡más de 30 metros!
¿Acaso tardó solo seis semanas crecer?
No, la verdad es que se tomó 7 años y 6 semanas en desarrollarse.

Durante los primeros siete años de aparente inactividad, este bambú estaba generando un complejo sistema de raíces que le permitirían sostener el crecimiento que iba a tener después de siete años.

Efesios 6:4 nos da un breve resumen de la actitud tanto negativa como positiva de los padres en la crianza de los hijos.

  • La actitud Negativa seria: Fomentar malos sentimientos en sus hijos por ser severos, injustos, parciales o autoritarios. Eso solo provocaría en el hijo rencor en su corazón.
  • La actitud Positiva seria: Comprenderlos, educarlos, animarlos, conducirlos en cada aspecto de su vida con disciplina e instrucción del Señor.

Que es -disciplina e instrucción del Señor-, es corregir y enseñar como Dios lo enseña en su palabra. Si se emplea otro método o guía de educación moral y espiritual se corre el riesgo de fallar.

El Padre debe ser diligente en el conocimiento de la palabra de Dios para no emplear criterios personales de moral o ética ya que este proceso de educación abarca no solo principios y normas de vida sino que es crecimiento espiritual.

No se trata de llenarse de conocimiento sino de crecer espiritualmente, Efesios 4:13 dice:

“De este modo,  todos llegaremos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios,  a una humanidad perfecta que se conforme a la plena estatura de Cristo”.

De evitar que los hijos crezcan sin el conocimiento y sin la reverencia a Dios. Prov 1:7 “El principio de la sabiduría es el temor de Jehová.”

Dice 2 Tim 3:16,17 “Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea prefecto, enteramente preparado para toda buena obra.”

Es entonces una tarea importantísima estar preparados como padres, comprometidos con Dios e inmersos en el conocimiento de la palabra de Dios para poder enseñar a nuestros hijos. Es nuestra responsabilidad. No esperemos que las iglesias o las escuelas hagan ese papel, eso nos lo ha encomendado Dios a nosotros como padres. (Apoc 1.6, 5.10)

El no comprometernos con Dios y con su palabra, es ya una lección para nuestros hijos, una lección negativa donde les enseñamos a alejarse de Dios.

¿Acaso es lo que queremos para ellos?, ¿Cuál va a ser nuestra actitud ahora?, ¿Seguiremos dejando esta responsabilidad en alguien más?

Óscar Rubén Martínez Sánchez

Junio 21, de 2009.

Entradas relacionadas

Leave a Reply